martes, 25 de junio de 2013

Pensemos en miradas....

Cuando Marcos nació sentí que aprendí una nueva mirada, la de la incertidumbre, la de la determinación, la de búsqueda permanente.

Hace 35 años la palabra discapacidad era muuuy mala palabra, como recuerdos tenia el haber visto de muy pequeña en una prima lejana de mi papá , una niña permanente en tamaño gigante que tenia un inmenso dormitorio solo para ella  lleno de muñecas que yo envidiaba pero no me atrevía a tocar por el tamaño de la dueña.
Aprendí a saludarla por educación y  ignorar todo el resto del tiempo que permanecía de visita, ya que ella estaba en una silla permanentemente.
Cuando mi Marcos nació,  como madre muy joven puse todas mi expectativas en lograr “curarlo”. La negación duró bastante.
Creo que esa negación también tiene que ver con la falta de información y conocimiento.
Envuelta en la vorágine de otro hijo anterior aún muy pequeño miraba a Marcos con inquietud e intriga, aún no entendía que le estaba pasando, que “nos” estaba pasando, en esa dupla madre hijo tan influyente y envolvente que comienza a darse.
Hoy pienso en las miradas posteriores, amor y tristeza, deseos y angustia, esperanzas y  soledades, aceptación e intriga  etc etc ,  miradas extrañas para un ser que comienza a formarse desde la mirada del otro.
Cada madre pone acentos distintos en estas miradas que seguramente no son las mismas con las que miramos a nuestros otros hijos.

Y  estos niños comienzan a formarse con una mirada diferente, comienzan a interpretar e interrogar las miradas que se le brindan, en la familia, en el medio social en el que se mueven,  en su entorno.
Luego viene el tiempo donde nuestro hijo comienza su etapa escolar, un mundo diferente, lograr la integración.
Que tema! Tal vez el maternal o jardín sea mas sencillo si la problemática no es demasiado complicada.
Y allí comienza la mirada del otro sobre nuestro hijo, sobre nosotros…miradas de las cuales nos sentimos ............culpables? enojadas?, confundidas?
Me acuerdo la una versión del autismo difundida por  Pichón Riviere, (que luego desestimó)  que  aseguraba que el autismo se daba porque el hijo se había sentido no querido en la panza,
y ahí viene otra vez.... culpabilidad, porque no hice antes?, porque no acudí a …? cuando lo rechacé?
Y en la plaza... en la playa.... Es necesario que esa mamá aparte su hijo del mio? Si el mio no contagia
Porqué la maestra acepta a mi hijo con resignación, como una carga? Porqué,  si se propicia tanto la integración me ponen tantos obstáculos?, porque nadie me asesora?
Tristes? Otro año mas y sé que solo me llaman para decir lo que no alcanzó.
En otros casos la discapacidad es tan grave que los circuitos comienzan de otra forma, mucha atención médica, muchos días en distintos especialistas , mucha incertidumbre, muchas miradas que se entrecruzan entre la familia.  Sobre este hijo, hermano, sobrino, nieto, que nos ha cambiado la vida.
Y así indefinidamente se entrecruzan y se fijan miradas sobre este “yo especial”.
Y entonces me pregunto y pregunto:  Como se conforma "el yo" cuando las miradas que me acompañan no son las sociales “convencionales”, aquellas que debería recibir: esperanza, aliento, apoyo, seguridad, etc
Mirada es desaprobación, tristeza, extrañeza, miedos, silencios donde debería haber risas, confianza, aprobación, nucas donde debería haber facciones.
Desde una perspectiva lacaniana, la identidad es construída por una serie de identificaciones simbólicas e imaginarias. No sólo se trata de identificaciones con el otro (a) con minúscula - el otro semejante-, sino también de identificaciones con el Otro (A) con mayúscula. Es en este juego de identificaciones, que se irá conformando la constitución del yo, la imagen.
Tiene esta persona que se está formando,  la posibilidad de realizar un juego de identificaciones? Compararse con quien?
Se dice que la mirada es tal vez  la forma mas sutil del lenguaje no verbal es como nos vemos evaluados por los otros, por nuestro entorno inmediato, por la sociedad, por el ajeno.

Y entonces nos miramos…en mi trabajo con personas con discapacidad mental observo que muchos de ellos no se miran en el espejo, algunos por características propias de su síndrome (no pueden reconocerse) pero otros, porque nunca les enseñaron a mirarse. Los bañaron, los peinaron , les pusieron la ropa pero nunca los enfrentaron a su propia imagen para evaluarse, para saber si se gustaban o no para reconocerse.

Toda experiencia es fuente de conocimiento y la experiencia de ser mirados, de determinadas formas, implica que vamos experimentado lo que una mirada significa y nos resignifica como individuos.
Sigo preguntando, podemos manejar como miramos?

2 comentarios:

Mariana Farina dijo...

Exelente Lucrecia! Te quiero y admiro mucho. Esto va a ser muy importante para otras personas que vivenciaron lo mísmo. Te aplaudo de pié

Marce dijo...

Sos una genia Lucre! Una Maestra que nos ha abierto el camino a tantos y tantos otros que se acoplaran en esta brecha que decidiste iniciar abrir hace anios atras. Con Marquitos nacio el desafio en mayusculas y haz vencido junto a el uno a uno; aun en los posibles declives haz salido airosa y eso rebela que madera Dios eligio en sus designios. Me adhiero a Marina "TE aplaudimos de pie! mas que merecido lo tenes! COnta conmigo en lo que podamos colaborar Un super super abrazo !